“La instrucción N° 2 era muy buena”, coincidió Bardazano. “Reflejaba lo que había estado en el espíritu de la ley, de la discusión parlamentaria”, añadió, y señaló cómo los cambios en la integración del Consejo Honorario que elabora las instrucciones, con una mayor representación del Poder Ejecutivo y una disminución de la presencia de la Universidad de la República, “tiene impacto” en sus contenidos.
Martín Fernández, abogado miembro del Instituto de Estudios Legales y Sociales del Uruguay, planteó que hay un “enfrentamiento de paradigmas, el prohibicionista con el regulatorio”. En ese sentido, sostuvo que pese al texto y espíritu de la ley, “hay actores que siguen actuando en el anterior paradigma”, por motivos que pueden ser “ideológicos o morales”, o porque “es más cómodo”.
“Lo problemático es no respetar los postulados que la legislación claramente estableció”, evaluó.
“Nos falta autocrítica y formación a todos los operadores de derecho”, reconoció la defensora de oficio Virginia de los Santos, de la Asociación de Defensores Públicos del Uruguay.