La violencia y criminalidad adquieren ribetes cada día más complejos; la situación de las cárceles está desbordada mientras el sistema político sólo agrava penas; los amplios nichos de corrupción policial son inocultables. Ahora muchos miran a Rosario, Argentina, sin darse cuenta lo cerca que estamos.
La trilogía del fracaso: crimen organizado, cárceles y corrupción
